jueves, julio 21, 2011



¿En qué consiste la ética? La ética nace del grupo en el que nos encontramos y nos dice qué comportamientos son aceptados y cuáles no. No sólo existe ética en los grupos humanos, también podemos encontrarla en otras especies de mamíferos superiores con tendencia a vivir en grupos. No debemos confundir la ética con las leyes jurídicas que regulan el contrato social, aunque estas leyes emanen de la ética.


Tal vez podamos entender mejor la esencia de la ética comparándola con las leyes jurídicas que regularizan el comportamiento de las personas en las distintas comunidades. Una norma jurídica nace de un acuerdo entre los representantes legislativos de una comunidad para regular el funcionamiento social. Muchas cosas pueden ser reguladas, desde la circulación del tránsito de vehículos hasta la prohibición de quitar la vida a otro ser humano, al menos mientras no sea en defensa propia o en situaciones especiales como en estado de guerra. Pero con la ética ocurre algo distinto que con las leyes que regulan el comportamiento de las personas en una comunidad. Alguien puede estar de acuerdo o no con la prohibición de fumar en lugares públicos cuando se encuentran cerrados, o de circular por el lado derecho o izquierdo con los vehículos, pero con las normas éticas ocurre algo distinto. Primero las normas éticas son más básicas, muchas veces hasta inconscientes, como puede verse en grupos de especies como los chimpancés. En un grupo de chimpancés existen ciertas reglas de convivencia y cuando alguno de los miembros las infringe es sancionado. En los grupos humanos básicos ocurre lo mismo, y en un principio son relativamente inconscientes hasta que se formulan de alguna manera, especialmente al ser infringidas para que no se repita la transgresión. Por ejemplo, a veces se habla de una ética de ladrones, donde algunos comportamientos sancionados en otros grupos son, aquí, aceptados, sin embargo, la aceptación de esos comportamientos no impide que otros comportamientos sean fuertemente sancionados cuando van en contra de la existencia del grupo. La ética tiene el propósito de proteger al grupo del individuo. Hoy el individualismo está muy desarrollado y, hasta se fomenta, se llega a hablar de un gen egoísta, sin embargo, las especies donde prima el comportamiento social existen dos grandes impulsos: el impulso hacia el egoísmo o individuo y el impulso altruista hacia el grupo, si así no fuera los organismos débiles físicamente como el hombre no hubieran podido sobrevivir frente a especies mucho más fuertes y peligrosas. El hombre es un ser social. Pero las especies donde predomina el comportamiento grupal deben favorecer a éste con respecto al comportamiento individual. A lo largo del tiempo las especies sociales han debido favorecer el comportamiento altruista sobre el individual para mantenerse. La ética castiga el comportamiento individual cuando va en contra de la vida del grupo y está fuertemente determinada por nuestros genes. De aquí que cada vez que se forma un grupo emerge una ética acorde a la supervivencia de ese grupo. Las leyes regulan infinidad de comportamientos humanos, pero la ética es más básica y concierne fundamentalmente a los comportamientos que atenten contra la vida del grupo. Si una persona se comporta de forma de atentar contra la vida del grupo o alguno de sus integrantes, será fuertemente sancionado. Este proceso está completamente determinado por nuestros genes.

Aquí puede resultar interesante hacer una digresión. Hoy, en muchas de nuestras culturas estamos acostumbrados a vivir en democracia, por lo que todos los hombres poseeríamos el mismo valor, pero en otras culturas o grupos donde existen monarcas o líderes que dirigen a los hombres, no ocurriría lo mismo, es más, hasta podría decirse que los integrantes de esas comunidades poseen la función de servir al monarca. No es tan así. Los grupos para sobrevivir pueden adoptar muchas formas de relacionamiento, la monárquica es una de ellas donde existe una persona que posee un valor superior dentro de la jerarquía social, también podemos ver esto en sociedades de insectos como las hormigas, abejas, termitas, etc. En un grupo pueden surgir funciones con mayor relevancia para la supervivencia del grupo, y las personas que ocupen esos puestos poseerán privilegios, pero no es tanto la persona en concreto que goza de los privilegios sino que el rol es quien lo goza. De aquí que matar a un monarca sea peor desde el punto de vista ético a matar a un esclavo, pues el monarca es más necesario para la supervivencia del grupo. Matar a un adulto es malo desde el punto de vista ético, pero matar a un niño es infinitamente peor desde el punto de vista del grupo. Genéticamente estamos condicionados para proteger a los niños pues la supervivencia del grupo depende de ello.

Muchos de estos impulsos básicos que entran en el campo del comportamiento ético han requerido de una formulación especial: la moral. Se habla de ética y moral como si fueran la misma cosa, se intuye que tienen algún elemento en común, sin embargo, también se presiente que poseen alguna diferencia. Los grupos humanos poseen historia, las grandes comunidades que han sobrevivido al paso del tiempo han debido organizarse y crear una cultura compleja y, desarrollar un sistema de educación para los niños. Los individuos requieren ser socializados para poder integrarse a las distintas comunidades. La moral es la ética que ha sobrevivido al paso del tiempo y ha sido formalizada su enseñanza. Un ejemplo puede ayudar a entenderlo. Se forma un grupo, por ejemplo una pandilla en un barrio de una gran ciudad. Esa pandilla espontáneamente desarrollará una ética de supervivencia necesaria para el momento en que se encuentra, pero si pasa el tiempo y el grupo continúa y crece, deberá corregir la ética, adecuarla a un mayor número de miembros y, posiblemente a una nueva circunstancia. Las grandes comunidades deben adecuar su ética a cada periodo histórico, pero a lo largo del tiempo existirán algunas normas éticas que resistirán al paso del tiempo y que cristalicen en valores permanentes, a esos valores permanentes que serán enseñados a las nuevas generaciones se los conoce como moral. Cuando un principio moral sobrevive a muchas generaciones se termina creyendo que ese valor es trascendente e inmanente a la especie humana.

Recapitulando. La ética es una función del grupo al que se pertenece, cada grupo desarrolla su ética. La naturaleza ha reforzado el comportamiento altruista para que el hombre pudiera sobrevivir en un medio muy agresivo. Sin embargo, también debió reforzar el comportamiento egoísta para que cada individuo pudiera sobrevivir. De ahí que el impulso altruista se encuentra estructuralmente opuesto al impulso egoísta. Las sociedades siempre han debido de luchar y de mantener a raya el comportamiento egoísta. De aquí que las grandes religiones generalmente sancionaran todo aquel comportamiento que apuntara a la satisfacción del yo  y premiaran al comportamiento altruista. Las viejas religiones fomentaban el ascetismo, la renuncia al yo y al placer físico o carnal, y se promovía el crecimiento espiritual que se relacionaba con el amor al prójimo, al altruismo, etc. Esa moral religiosa logró sostenerse por tanto tiempo porque se asentaba en un principio biológico preexistente. Sino, no habría forma de convencer a una persona de que renuncie a la satisfacción de sus impulsos egoístas por un bien superior. Ocurría que ese bien superior se encontraba sostenido por el impulso altruista. Para entenderlo mejor: el hombre renunciaba a la satisfacción de un impulso egoísta para satisfacer el impulso altruista, la satisfacción que obtenía de esta manera lograba recompensar por la insatisfacción pulsional egoísta.

El famoso sentimiento de culpa se asienta en el principio altruista, de ahí que sea tan poderoso. La naturaleza debió crear algún mecanismo protector para que los grupos pudieran sobrevivir. Es más, posiblemente habrán observados que cuando una persona entra a formar parte de un grupo con cierta antigüedad, tiende a renunciar a su comportamiento habitual y comienza a actuar como los miembros del grupo. Es más, personas que pertenecen a más de un grupo pueden tener un comportamiento en uno de los grupos y otros comportamientos en otros grupos. La creencia en una especie de esencia inmutable como constitutiva de cada persona cae cuando se examinan estos fenómenos sociales, donde claramente la personalidad de los distintos sujetos está marcadamente condicionada por los grupos a los que pertenecen.

Por todo esto, cuando una persona dice: “Yo tengo una ética personal...” Está hablando de un contrasentido. Las éticas nacen del grupo. En realidad con esa frase está tratando de decir que su ética nace de un posicionamiento más amplio desde el punto de vista histórico y territorial. Aunque posiblemente sólo trate de justificar un comportamiento completamente egoísta desligándose de toda responsabilidad social.

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2 comentarios:

  1. Jasimoto6:29 a.m.

    Magnífico artículo. Entré en este blog por recomendación de un contertulio de otro y todo lo que he visto hasta ahora me ha parecido de gran calidad.

    Mis sinceras felicitaciones.

    Saludos.

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  2. Bienvenido Jasimoti y gracias por tu apreciación.

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