domingo, julio 28, 2013



Mucho se ha escrito al respecto, hay quienes lo asocian a la fuerza de la vida, al Élan vital de Bergson. También están los que piensan en el amor de pareja como la imagen más representativa del amor, pero surge un problema aquí, pues existen muchas formas de amor, a los hijos, a los padres, a las mascotas, a las plantas, etc. ¿Cómo encontrar en todas estas formas el elemento común que pueda identificarse como amor?

La imagen puede darnos una idea. La fuerza vital de la vida está representada por el arbolito, el amor por las manos que “cuidan” su desarrollo. En el amor de pareja existe el impulso sexual y reproductivo -los separo, como debe realizarse- que acerca a los miembros de la pareja, los une, el amor no está dado por estas pulsiones sino por el cuidado. Hay amor cuando nace la necesidad de cuidar al otro, a veces más que a uno mismo. Podemos tener sexo sin amor. Es difícil que se dé completamente separado, pero se da. El amor aparece cuando comenzamos a desear cuidar a la persona con la que nos gusta estar.

Lo mismo ocurre con una madre y su hijo. La fuerza vital es la que anima al niño para vivir y desarrollarse, el amor es la necesidad de la madre por cuidarlo para que crezca sano y feliz.

Amar es cuidar, es querer cuidar a alguien para que se desarrolle y alcance el máximo de felicidad. Se da primariamente con las personas con las que mantenemos vínculos estrechos, pero se da también con las mascotas, con las plantas, etc.

Un dato curioso es que los distintos organismos parece que reconocen el cuidado que se les ofrece creciendo mejor, más sanos y fuertes. Ocurre hasta con las plantas. De alguna manera reconocen la intención y parece como si se sintieran protegidas, por lo que están más confiadas y, por este motivo crecen mejor. Sé que muchos racionalistas podrán criticar esta atribución de intencionalidades a otros organismos no humanos, pero sin duda que estos responden a nuestras intenciones, creciendo mejor cuando nuestras intenciones son positivas, de cuidado, y debilitándose cuando son negativas.

Así que amor es preocupación y cuidado por alguien que puede llegar a importarnos más que nosotros mismos, por quien nos sacrificaríamos si fuera necesario. No es la fuerza vital en sí misma, sino una especialización de la misma para el cuidado de los demás.

El problema que veo es cuando se pretende imponer esta tendencia en forma obligatoria, como el mandato cristiano que dice “ama al prójimo como a ti mismo”. No podemos obligarnos a sentir o amar, simplemente amamos o no amamos. Y cuando amamos verdaderamente se da que amamos más de lo que nos queremos ya que podríamos dar nuestra vida por quien amamos.

Me rechinan las filosofías que confunden el gesto con lo que representa porque conducen a la hipocresía. Grupos que fingen sentir lo que no sienten para ostentar superioridad moral. En fin, ya todos conocemos estas cosas y no tiene sentido insistir sobre ellas.

Parece que la gente siente que es mejor cuando puede amar. Por este motivo es que se cultiva el gesto, como se cultivan todos los gestos que pueden englobarse bajo el título de "buena onda". Si de algo podemos estar seguros es que el amor no es lo que más abunda en este mundo.

Con el amor, posiblemente ocurra lo mismo que con el éxito: las personas no pueden aceptar que no lo han alcanzado. Decir que no se ama se experimenta como admitir que se ha fracasado.


2 comentarios:

  1. Asi es, en el amor existe Vinculo.

    La madre cuida al recien nacido. Con el tiempo el bebe reconoce a la madre y tambien da carin#o a la madre.

    El que cuida encuentra de algun modo gratificante el echo de proteger y ayudar al otro.

    Parece que el tiempo dedicado es tambien parte de esa amplia definicion de Amor.

    Por ejemplo el Poeta dedica tiempo a componer poemas, dedicar tiempo es donar parte de nuestra vida en el objeto amado.

    Ahora bien el amor entre una pareja de seres humanos es un capitulo muy grande.

    porque mas o menos tanto el hombre como la mujer pueden asumir el rol de cuidar y ser cuidados.

    Eso ademas de que ese vincula comienza a cambiar nuestra quimica cerebral y por ende nuestros patrones de pensamiento.

    Recurdo haber cometido absurdos bajo ese cambio de quimica cerebral...

    Quizas eso es lo que uno busca en una relacion amorosa: Un sentido de Aventura.

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    1. Así es. El error ha sido considerar al amor como la pulsión erótica, no es así, la pulsión erótica puede darse y se da sin amor. Cuando una gata o una perra entran en celo, los machos se lanzan sobre ella mientras dure éste, al terminar, se van. Podemos ver a una muchacha muy bonita y despertarse en nosotros la el deseo de tener sexo con ella, si es gratificante puede que queramos repetir, y ahí aparece el amor como vínculo. El amor aparece cuando no queremos que el vínculo se rompa.

      Existen especies donde el amor es necesario para darle continuidad a las familias que se forman, especialmente cuando la cría nace parcialmente formada y necesita de un tiempo prolongado del cuidado de sus padres. Ahí es necesario que la madre cuide y que el padre también lo haga proveyendo lo necesario. En estas especies aparece lo que entendemos por amor. En otras no, en las especies donde los padres se comen a sus hijos, no.

      Como especie que necesitamos ser cuidados cuando niño, necesitamos del amor, necesitamos ser queridos. Los niños que crecen sin amor, poseen un déficit que posiblemente jamás pueda ser subsanado. Ocurre con los monos también.

      A esto se agrega que quien no ha recibido amor durante su crecimiento, puede que luego no sepa darlo. Aunque esto no sea tan riguroso, porque está en nuestros genes el dar y recibir amor.

      Lo que siento importante en este tema es que se separa el amor de la pulsión erótica. Ambas se refuerzan, pero son cosas distintas y pueden darse completamente separadas.

      Este es un problema que me llevó años poder entenderlo completamente.

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