jueves, junio 30, 2016



Podemos ver debates a favor y en contra de la filosofía, la mayoría entre personas que no temen confesar de que nada saben acerca de ella, pero la cuestión pasa por otro lado: por la conquista de la voz propia. Aún cayendo en la tan desprestigiada opinión "doxa", es preferible leer o escuchar a alguien que expresa opiniones con voz propia, antes que a ese erudito citador de párrafos y comentarista de textos filosóficos incapaz de expresar algo que emerja de él. Porque filosofa quien piensa por sí mismo, cuestion que implica pensar contra el grupo, pues los grupos no piensan. Ese erudito que se expresa en la jerga filosófica de los profesores de filosofía carece de lo más importante: la capacidad de pensar por sí mismo. Como habrán visto, los grandes filósofos surgieron contra climas filosóficos, tratando de romper con los lugares comunes alcanzados hasta ese momento. Si ustedes leen algo de uno de estos filósofos enseguida captan quién es, en cambio, si leen a uno de estos profesores de filosofía no, porque se expresa como se expresan la mayoría de los profesores de filosofía carentes de creatividad y voz propia. Porque filosofar no consiste en memorizar textos, consiste en pensar y tomar posición ante los grandes problemas. Mientras más creativo es un pensador menos recurre a la muletilla de las interminables citas para fingir autoridad profesional en sus opiniones, que muchas veces el sentido común desbarata sin mayor dificultad.


0 comentarios:

Publicar un comentario