lunes, septiembre 26, 2016



Eso parece, independientemente de la temática. He estado en muchas redes sociales y el proceso en las mismas sigue leyes similares. Un comienzo muy intenso, una etapa de consolidación que no dura demasiado, y un triste final. Antiguamente los grupos morían por la llegada de algún troll, lo curioso es que era sólo uno, uno que mataba todos los grupos. Llegué a creer que era parte del karma de los grupos la llegada de un troll que los destruyera. Pero ahora no ocurre eso debido a que resulta muy fácil bloquearlos. Pero los grupos igual mueren luego de un tiempo. Es cierto que un elemento precipitador es la costumbre que se ha consolidado de llenar todos los espacios con frases de autoayuda, memes que se encuentran en las páginas de memes. La gente se encuentra en espacios donde puede expresarse, pero no tienen nada original que decir, así que para tapar su vacío interior los llena con estas frases. Cuando un grupo se convierte en un pantano de frases supuestamente profundas, ya nadie quiere estar ahí porque simplemente nadie puede interactuar con una frase. Sin embargo, en grupos donde esto no lo permite el administrador, igual mueren. Esto no sólo ocurre en las redes sociales, se aplica la misma ley en todo espacio público de relacionamiento en internet, como los chats.

Creo que esto ocurre cuando la gente se conoce y dejan de ser atractivas. Posiblemente sea lo mismo que ocurre en todo vínculo humano, el desgaste. Imaginen un espacio cualquiera de estos, que puede ser un grupo de literatura o un chat. Al principio comienza a llegar gente con mucho entusiasmo, nadie se conoce, nadie tiene historia. Borrar la historia personal puede resultar muy atractivo para muchas personas, es como quitarse las arrugas de la cara. Pero todos parecen estar sin arrugas. Al comienzo todo es idílico, estimulante, todos sienten que son escuchados, tomados en cuenta, son importantes de alguna manera. Pero con el paso del tiempo la gente comienza a conocerse, ya no son tan interesantes, la libido comienza a retirarse de estos espacios. A y B pueden un día debatir sobre algún asunto interesante, ese debate puede sostenerse durante cierto tiempo hasta llegar a una posición irreconciliable donde cada uno tiene su opinión y punto. Pierden el interés uno en el otro porque ya se han dicho todo lo que podían decirse. En los grupos donde existe algo de interacción y debate este proceso puede durar más tiempo que en espacios donde cada uno expresa algo y espera a que alguien comente, por ejemplo en grupos de literatura, donde el autismo es mayor que en los de filosofía. Llegados a este punto cuando ya nadie reacciona o responde de alguna manera a lo que uno expresa, se pierde el interés en participar. Pero se llega a este punto cuando el Otro deja de ser interesante porque es conocido, fenómeno que se da en todo espacio de relacionamiento público. La gente que participa en los chats se encuentra siempre a la espera de que alguien nuevo llegue, luego de un tiempo ya no ocurre y el espacio se vuelve irrespirable, la frustración lleva a que la gente se torne agresiva y unos se peleen con otros. La novedad sostiene a estos espacios debido a la falta de creatividad de los participantes, pues son incapaces de crear nuevas instancias que revitalicen los espacios. Perdida la novedad sólo queda la participación mecánica, la que dice con una frase-meme o con un artículo de la red: “aquí estoy, préstenme atención”. (Frase o artículo que pretende transmitir un saber que no posee quien lo ha publicado. De ahí que no nazca qué responderles. Estas frases/artículos pretenden ser disparadores que comiencen un debate de algún tipo, pero como sabemos que quienes deben acudir a estos no poseen capacidad de diálogo, no mueve a la participación. No es posible interactuar con cartelitos o artículos cuyo autor no está presente.)

Sintetizando: todo espacio nuevo en la red se sostiene mientras dura la novedad, al terminarse la misma muere. Los más inteligentes comienzan a marcharse de espacios estancados y los que quedan no pueden movilizarlo. Posiblemente porque los que quedan sean aquellos que no han tenido a donde marcharse.


2 comentarios:

  1. Schlecter11:53 p.m.

    Asi es, encuentro muy dificil competir con letras contra aquellos que ponen imagenes o videos.
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    Acabo de estar unos meses en google++ pero pareciera que todo el mundo esta tan ocupado en autopromocionarse que no tienen tiempo para discutir y debatir lo que propone el vecino, lo que mas pueden ofrecer es dar un click en el 'me gusta' y pasan de largo.
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    Me fui a twitter, aqui encuentro algo interesante, te encuentras con personas notorias o famosas, como politicos, celebridades, academicos y hasta literatos, pero twitter tampoco es un lugar a debatir, todos estan gritando sin escucharse.
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    Con los blogs, bueno el que tengo nunca logro atraer a una audiencia, quizas hice uno o dos amigos que con el tiempo simplememte se desaparecieron. La gente hace blogs por un breve tiempo y luego lo abandonan.
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    En los blogs que comento encontre que los que se basan en temas politicos o religiosos mantienen cierta clientela estable, pero lo que se discute es completamemte monotono y altamente polarizado. De echo hasta son grupos de comemtaristas cerrados en donde no se presta atencion al recien llegado, si este no lanza un ataque frontal a los 'lideres' del debate. Y muchas veces depende del duenio del blog que no sucumba a la censura

    Rara vez el duenio del blog que es insultado o refutado humillantemente puede mantener la 'democracia' entre los comentaristas.
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    De echo blogs en donde se pueda comentar solo he encontrado uno o dos.
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  2. Es que la mayoría parece que no se encuentra a la altura de lo que internet puede brindar.

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