lunes, octubre 03, 2016



Busquen en Google imágenes relacionadas con la autoayuda, reconocerán algunos patrones que se repiten: las imágenes están asociadas al sol, el día, las playas, el verano; todos están sonriendo con un montón de dientes perfectos y completamente blancos; la mayoría son jóvenes, pero también aparecen algunos mayores pero sin arrugas, con cuerpos juveniles y rostros que brillan como si una luz interior irradiara de ellos, en realidad en todas estas imágenes los sujetos aparecen brillando y con ropas de colores alegres; pero el elemento central no es que todos parezcan pertenecer a una secta de dementes, sino que: todos han perdido su historia personal, historia que se expresa en el lenguaje corporal de las personas, en el abanico de expresiones faciales, y en las arrugas de la cara. (También es cierto que todos se ven igualitos como posando para la cámara, otro rasgo de secta.)

Toda cirugía estética pretende, no sólo corregir o mejorar la apariencia personal, sino eliminar la historia de las personas. Eliminar arrugas, estirar la cara, levantar lo que se ha caído, pretende borrar la historia personal.

En mi blog habrán notado que he escrito mucho acerca de la verdad, en esencia la verdad de una persona es su historia personal. Muchos querrían borrarla completamente y empezar de nuevo sabiendo todo lo que creen haber aprendido, pero, no se puede, como diría un psicoanalista: lo reprimido retorna en acto y, agregaría un junguiano: como destino. El pasado retorna una y otra vez, no es posible eliminarlo sin antes asumirlo. Pero la autoayuda vende la fórmula mágica que pretende borrar la historia y comenzar de nuevo creándose a voluntad según lo deseen. Para ello basta con quererlo y con controlar los pensamientos, El Secreto decía: atraes lo que piensas. Y los tontos creyeron que si se concentraban en lo que querían les caería del cielo. Pero sólo cae del cielo aquello que has sembrado en tu vida, y lo que has sembrado está germinando de continuo en tu historia personal. También a través del gesto: actúa como si tuvieras lo que buscas, imita a los triunfadores, muévete como si fueras un líder, actúa como actuaría un líder y te convertiras en uno. A través del maquillaje quirúrgico, el control del pensamiento, la palabra y del gesto en una actuación no creíble por quienes conocen a estas personas, se cuela el ridículo de quienes tratan de ser lo que no son.

Tampoco quiero decir con esto que las personas son responsables de sus vidas y de lo que han hecho, ya que el rango de libertad de éstas es muy pequeño. La mayoría ha escrito una historia de sufrimiento luchando, precisamente, contra un destino hostil que han fortalecido luchando contra él. Pero esto es otra historia.


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